El jengibre forma parte de la familia de las zingiberáceas, al igual que la cúrcuma o el cardamomo. La parte de la planta que se utiliza es el rizoma, es decir, el tallo subterráneo, de color amarillo claro, con un olor y sabor picante característicos. Se emplea fresco o desecado y sin la corteza.
Se utiliza desde hace miles de años tanto en forma de especia en la alimentación, como planta medicinal. Justo sobre esta última aplicación, están demostrados sus beneficios para favorecer la digestión y para combatir náuseas y mareos. Sin embargo, en los últimos años también se le han atribuido propiedades como un posible remedio «adelgazante» o aliado contra la gripe.
Pero ¿cuáles cuentan con la suficiente evidencia científica y cuáles no?
Las propiedades medicinales del jengibre
Las propiedades medicinales del jengibre se atribuyen principalmente a las sustancias conocidas como gingeroles y shogaoles.
Se han descrito efectos beneficiosos en el sistema digestivo, especialmente en las gastralgias, la acidez de estómago y la dispepsia, ya que las sustancias contenidas en el jengibre estimulan la secreción salivar y gástrica y el peristaltismo intestinal.
En aplicaciones clínicas demostradas en humanos se ha visto que el jengibre resulta beneficioso para la prevención de náuseas y vómitos, como antiemético, sobre todo en pacientes que reciben quimioterapia.
Al igual que se le atribuyen propiedades como mejora de síntomas digestivos: hinchazón abdominal, pesadez posprandial, molestias, incluso reflujo. Es una de las plantas sobre las que más evidencia hay al respecto.
Se debe destacar la utilidad del jengibre en adultos como tratamiento de trastornos digestivos leves, como la distensión abdominal o los gases. La indicación del rizoma de jengibre para vómitos y mareos en el embarazo(solo durante el primer trimestre), siempre bajo supervisión médica, al igual que su uso posoperatorio como antiemético en intervenciones quirúrgicas menores.
El jengibre presenta, además, propiedades antivertiginosas, antioxidantes y antiinflamatorias, ya que inhiben las prostaglandinas y la agregación plaquetaria.
En este sentido, se han realizado estudios que avalan la eficacia de esta planta medicinal para reducir el doloren afecciones muscoesqueléticas, como el dolor en las articulaciones en la artritis reumatoide.
Los beneficios que aún están en estudio
En los últimos años se ha relacionado esta planta medicinal con otro tipo de propiedades que, aunque están en estudio, a día de hoy no se conoce al cien por cien su evidencia científica.
Las propiedades beneficiosas que le han sido atribuidas frente a otras patologías, como el cáncer, la diabetes, la hipertensión o las neuropatías, entre otras, si bien son sumamente prometedoras, se encuentran aún en fase de estudio. No debe recurrirse a su uso en sustitución de otros tratamientos adecuados y aprobados para estas enfermedades.
Al jengibre también se le ha atribuido un poder «adelgazante» o un posible remedio contra la gripe. Sobre ambas cuestiones apuntan que una revisión sistemática de 109 ensayos clínicos realizados en humanos en relación con los efectos del jengibre sobre la salud humana publicada por la revista Nutrients concluye que se encontraron efectos beneficiosos en varios estudios sobre las náuseas y vómitos, función gastrointestinal, dolor, inflamación, síndromes metabólicos y otros síntomas, «pero en otros, los resultados fueron contradictorios».
Por eso, confirman que el jengibre no refiere ningún beneficio en obesidad o contra infecciones virales ya que, cuando se han evidenciado, ha sido en estudios in vitro o en ratones.
Cómo se debe de tomar para los síntomas que sí están demostrados
En España no existen medicamentos con jengibre, pero sí complementos alimenticios. Se puede encontrar en diferentes formatos como extractos de jengibre, cápsulas, aceites, e incluso se puede comprar la raíz fresca y realizar infusiones, que también es habitual.
Para la prevención del mareo del viajero en adultos en estos productos se suelen recomendar de 0,5 a 2 gramos de polvo de jengibre y 0,25 a 0,5 en niños entre los 6 y los 12 años, siempre en una única dosis que se debe de tomar 30 minutos antes de comenzar el viaje.
Si por el contrario, la presentación del jengibre es en formato cápsula, se debe de tomar una al día para aliviar las náuseas del embarazo y, para el mareo cinético, una para niños de entre 6 y 12 años y dos cápsulas al día en niños a partir de 13 años y adultos.
Posibles efectos secundarios
Aunque su uso para los síntomas descritos anteriormente es seguro en dosis estudiadas y recomendadas, no está libre de posibles efectos secundarios o contraindicaciones. Es necesario resaltar como posible efecto secundario la aparición de ardor de estómago, en el caso de emplearse dosis altas por vía oral.
Se debe tenerse precaución en caso de sufrir ciertas patologías: Por ejemplo, en pacientes con trastornos de la coagulación tratados con anticoagulantes, el jengibre, por su efecto como antiagregante plaquetario, puede potenciar el efecto de estos medicamentos aumentando el riesgo de sangrado. También puede potenciar el efecto de los fármacos antihipertensivos.
Asimismo, un consumo elevado de jengibre incrementa la sensibilidad a la insulina, por lo que, si se emplea junto con tratamientos antidiabéticos, debe realizarse un ajuste de posología.
Por eso, siempre se aconseja consultar al médico o al farmacéutico, especialmente en niños, mujeres embarazadas o pacientes que están tomando algún medicamento, y así recibir un asesoramiento individualizado.
