En pacientes que se han sometido a una cirugía de reemplazo de rodilla o cadera, los médicos están notando un número cada vez mayor de infecciones óseas crónicas relacionadas con una cepa bacteriana que se encuentra comúnmente en la piel.
Un nuevo estudio publicado en el Journal of Orthopaedic Research brinda información sobre los mecanismos involucrados.
Utilizando modelos de ratón de infección ósea y estudios sistemáticos de microscopía electrónica, los científicos descubrieron que la bacteria cutánea común Cutibacterium acnes puede persistir como capas de biopelículas durante semanas en implantes de titanio o acero inoxidable contaminados.
También puede invadir bolsas profundas del hueso llamadas redes canaliculares y estar presente dentro del hueso durante largos períodos de tiempo.
Nuestro estudio destaca que las redes lacuno-canaliculares de los osteocitos pueden ser un reservorio importante para esta bacteria y potencialmente proporciona un nuevo mecanismo de por qué las infecciones óseas crónicas por Cutibacterium acnes son difíciles de tratar en la clínica”.
Gowrishankar Muthukrishnan, PhD, autor correspondiente del Centro Médico de la Universidad de Rochester
