Las reuniones familiares y sociales por el Día de Acción de Gracias podrían provocar un incremento en las visitas a salas de emergencia en todo el estado, debido a la combinación de tres enfermedades respiratorias que suelen intensificarse en esta época del año —COVID-19, influenza y RSV— y a la aparición de una nueva mutación de la gripe que no responde a la vacuna actual.
La nueva amenaza: subclade K
- Este año, la temporada de influenza podría ser más grave por la propagación de una mutación del virus Influenza H3N2, conocida como “subclade K”, ya presente en Norteamérica.
- Aunque la vacuna vigente protege contra la cepa H3N2, no cubre esta variante, que fue identificada después de que se desarrollara el inmunizante.
- El virus ha sufrido siete mutaciones, lo que lo convierte en una amenaza más seria, según especialistas.
- El Dr. Robert Hopkins Jr., director médico de la Fundación Nacional de Enfermedades Infecciosas, señaló: “Saber que existe una nueva cepa mutada y que H3N2 suele causar enfermedades más graves es preocupante”.
Síntomas de la nueva cepa
Los síntomas son similares a los de la influenza común:
- Fiebre y escalofríos
- Dolores musculares y de cabeza
- Fatiga extrema
- Congestión o secreción nasal
- Tos persistente
Los especialistas destacan que los síntomas aparecen de manera repentina, describiéndolo como “esa sensación de haber sido golpeado por un camión”.
Expansión internacional
- La mutación subclade K ya es dominante en países como Japón, Reino Unido y Canadá, según reportes de Forbes.
- En Estados Unidos, el CDC confirma que la mayoría de los casos de influenza corresponden a la cepa H3N2, aunque la magnitud de la propagación de subclade K aún no está clara debido a la falta de seguimiento durante el reciente cierre del gobierno.
Datos recientes en Nueva York
- El último informe del CDC, actualizado el 19 de noviembre, muestra que las tasas de enfermedades respiratorias agudas siguen siendo bajas en Nueva York, aunque podrían aumentar en las próximas semanas.
- Al 15 de noviembre se registraron 2,400 casos de influenza, frente a 1,348 la semana anterior, lo que refleja un crecimiento significativo.
- A nivel nacional, la actividad de COVID-19 se mantiene baja, la influenza está en niveles bajos pero en aumento, y las visitas por RSV están creciendo en varios estados del sur y sureste.
Vigilancia en curso
Los informes de vigilancia de aguas residuales en 11 sitios de monitoreo ofrecerán un panorama más claro sobre las tasas de COVID-19, influenza y RSV en Nueva York cuando se actualicen los datos este viernes. El último reporte, del 25 de septiembre, mostraba niveles muy bajos de las tres enfermedades en el estado.
La combinación de COVID-19, influenza y RSV, junto con la aparición de la mutación subclade K, plantea un desafío para los sistemas de salud de Nueva York en plena temporada de reuniones familiares. Aunque los niveles actuales son bajos, los expertos advierten que la situación podría cambiar rápidamente en las próximas semanas.
