El golfista estadounidense Bryson DeChambeau fue protagonista de una escena caótica en Bethpage Black durante las rondas de práctica de la Ryder Cup. Una multitud de aficionados lo rodeó mientras firmaba autógrafos, obligando a la seguridad y al personal del torneo a sostener las barricadas metálicas para evitar que cedieran.
Caos controlado y fervor de los fans
Lejos de perder la calma, DeChambeau se mostró sonriente y hasta firmó el chaleco de un miembro del staff que luchaba por mantener en pie la valla. Los fans, muchos de ellos niños, coreaban su nombre y gritaban frases de apoyo, mientras en el campo de prácticas se escuchaban ovaciones al ritmo de “U-S-A” tras cada golpe.
El martes marcó el primer día con público en Bethpage State Park, apenas horas después de que el analista Brandel Chamblee criticara duramente al jugador, calificándolo de “pesadilla de capitán”. Sin embargo, el capitán del equipo estadounidense, Keegan Bradley, defendió su compromiso y liderazgo dentro del grupo:
“Bryson ha hecho un esfuerzo excepcional. Ha viajado, ha estado presente en todo momento y ha sido increíble en la sala de equipo”, aseguró Bradley, destacando su disposición a integrarse y aportar al conjunto.
La escena en Bethpage Black dejó claro que, más allá de las críticas, DeChambeau cuenta con el respaldo incondicional de los fans estadounidenses, que lo ven como una de las grandes figuras del Team USA en esta Ryder Cup.
