DoorDash y Uber presentaron una demanda conjunta para frenar la entrada en vigor de leyes municipales que obligan a las aplicaciones de entrega a mostrar opciones de propina en el proceso de pago, con un mínimo sugerido del 10% del valor de la compra.
Las empresas sostienen que esta medida incrementará los costos para consumidores que ya enfrentan las tarifas de entrega más altas del país.
Impugnación de las leyes locales 107 y 108
La demanda, anunciada a través de un comunicado publicado por DoorDash, busca bloquear las Leyes Locales 107 y 108, previstas para entrar en vigor el 26 de enero de 2026. Estas normas exigen que las plataformas de entrega de terceros presenten una opción de propina antes o durante el pago, con un porcentaje sugerido no inferior al 10%.
DoorDash argumentó que, en un contexto de crisis de asequibilidad, la medida convierte la propina en “un impuesto adicional”, al obligar a las plataformas a presionar a los usuarios para que den propina. La empresa también señaló que los costos de entrega en la ciudad ya superan en un 95% el promedio nacional.
Antecedentes del conflicto salarial
El mandato sobre propinas surge tras una decisión de 2023, cuando DoorDash y Uber trasladaron la opción de propina al final del proceso de compra, luego de que la ciudad implementara un salario mínimo para repartidores. Para compensar los nuevos requisitos salariales, las aplicaciones aumentaron las tarifas de servicio y movieron la opción de propina para reducir el costo inicial que veían los clientes.
Nueva York se convirtió en diciembre de 2023 en la primera gran ciudad del país en establecer un salario mínimo para repartidores de aplicaciones, comenzando en 17.96 dólares por hora. Desde abril de 2025, los trabajadores reciben 21.44 dólares por hora por tiempo activo de entrega, sin incluir propinas.
DoorDash afirma que los repartidores ya ganan “casi 30 dólares por hora durante las entregas, antes de propinas”, y sostiene que la nueva regulación presiona injustamente a los consumidores y debilita las protecciones salariales vigentes.
Argumentos del Concejo Municipal
El concejal Shaun Abreu impulsó la legislación como parte de un paquete más amplio para fortalecer las protecciones laborales de los repartidores. Las leyes entraron en vigor en agosto de 2025 después de que el alcalde Eric Adams no actuara dentro del plazo de 30 días tras su aprobación. Adams no firmó la regulación sobre propinas y anteriormente había vetado una ley relacionada con el salario mínimo para repartidores de supermercados.
Organizaciones de repartidores, como Los Deliveristas Unidos, respaldaron las medidas. Argumentaron que trasladar las propinas al final del proceso de compra redujo los ingresos de los trabajadores y les impidió evaluar si un pedido valía la pena antes de aceptarlo.
