Durante más de 40 años, el Árbol Conmemorativo de Mascotas de Central Park, conocido cariñosamente como el «Árbol Furever», ofreció a los neoyorquinos un lugar para recordar a sus mascotas fallecidas. A diferencia del famoso árbol de Navidad del Rockefeller Center, no tenía luces ni adornos; sus ramas estaban llenas de fotografías de queridos perros, gatos, pájaros y otros animales.
Larga tradición
La tradición se remonta a la década de 1980, cuando el director de casting Jason Reddock y la actriz Nicki Gallas vieron juguetes para perros colgados en un árbol del parque y decidieron añadir sus propios recuerdos. Pronto, otros neoyorquinos se unieron y se convirtió en un ritual anual.
Este año, las fiestas serán diferentes. El árbol de 5,5 metros fue retirado recientemente después de que las autoridades del parque determinaran que había muerto por estrés ambiental.
La oficina de prensa de Central Park informó que la sequía, la compactación del suelo y el frío habían comprometido su salud, y agregó que las cenizas de mascotas fallecidas esparcidas en las cercanías también podrían haber contribuido.
Las autoridades afirmaron que están explorando alternativas que permitan que la tradición conmemorativa continúe de forma sostenible, a la vez que protegen el paisaje del parque para las generaciones futuras.
Entre 2020 y 2022, se añadieron aproximadamente 200 adornos cada año, superando así los 750. Entre ellos se encontraban fotos laminadas de perros, gatos, conejos, tortugas, peces y otras mascotas, a menudo acompañadas de notas manuscritas de recuerdo y cariño.
