A partir de este otoño, cientos de espacios de estacionamiento en la Junta Comunitaria 2 de Brooklyn —que incluye Fort Greene, Clinton Hill, Boerum Hill y Brooklyn Heights— se transformarán en puntos de depósito con los llamados “contenedores Empire”. La ciudad asegura que la medida resultará en aceras más limpias, una drástica reducción de roedores y la desaparición del olor a basura acumulada.
Cómo funcionan los contenedores Empire
En lugar de bolsas negras a cielo abierto, los encargados de cada edificio vaciarán los desechos en recipientes herméticos que solo se abren con una llave especial. Camiones de recolección adaptados —cada uno valuado en 500 000 dólares— pasarán a vaciarlos sin exponer el contenido al exterior.
Harlem marcó la ruta
El programa piloto en el Alto Harlem instaló 1 100 contenedores similares en los últimos dos años, y las autoridades han constatado una caída notable en los avistamientos de ratas. “En Lafayette Avenue teníamos un problema grave de roedores y desapareció con estos contenedores”, explicó el alcalde Eric Adams, quien calificó el proyecto de “éxito rotundo”.
Obligaciones según el tamaño del edificio • Edificios de más de 30 unidades: uso obligatorio de contenedores Empire. • Propiedades entre 10 y 30 unidades: opción entre un gran contenedor en la acera o modelos móviles más pequeños aprobados por la ciudad. • Edificios de hasta 9 unidades: ya están sujetos al sistema de contenedores cerrados.
Choque con el estacionamiento
Aunque en Harlem solo se perdieron el 4 % de los espacios, en Brooklyn muchos conductores se muestran preocupados por el impacto. “No tengo coche y me parece un gran cambio, pero si lo tuviera, me molestaría”, afirma Rome Lockett, de Fort Greene. “Aquí no hay espacio suficiente para autos, peatones y contenedores; algo tendrá que ceder”.
Próximos pasos y calendario
Los primeros contenedores se colocarán este otoño frente a escuelas de Fort Greene y Clinton Hill. El despliegue completo de la zona está previsto para 2026, tras una evaluación ambiental. Sin embargo, la velocidad de ejecución podría depender del resultado de las elecciones a la alcaldía en noviembre. Por ahora, Brooklyn se prepara para una nueva pulseada entre plazas de aparcamiento y control de plagas.
