Un año después de la implementación del cobro por congestión en Manhattan, la gobernadora Kathy Hochul afirmó que el programa “está funcionando”, destacando que al menos 27 millones de vehículos menos ingresaron a la zona tarifada desde su puesta en marcha. En un mensaje publicado en redes sociales, la gobernadora también aseguró que “las cámaras seguirán encendidas”, reafirmando la continuidad del sistema.
Resultados del primer año: menos tráfico, menos contaminación y más actividad económica
Desde que comenzó el cobro, los datos muestran mejoras significativas en la movilidad y en la calidad del aire dentro del área de congestión. Entre los indicadores más destacados se encuentran:
- Aumento del 23% en la velocidad de los cruces hacia Manhattan
- Reducción del 22% en la contaminación del aire dentro de la zona tarifada
- Incremento del 6.3% en los ingresos por impuesto a las ventas
- Aumento del 9.2% en los contratos de alquiler de oficinas
Estos resultados, según funcionarios estatales y de la MTA, reflejan un impacto positivo tanto en la movilidad urbana como en la actividad económica del área.
Inversiones en transporte público financiadas por el peaje
Los ingresos generados por el programa permitirán financiar mejoras sustanciales en el sistema de transporte regional. Entre los proyectos anunciados se incluyen:
- adquisición de 300 nuevos vagones para el LIRR y Metro-North
- compra de más de 400 nuevos vagones del metro
- modernización de señales en las líneas A y C
- avance en la siguiente fase de la Segunda Avenida Subway
- mejoras de accesibilidad en 23 estaciones del metro
La MTA sostiene que estas inversiones son esenciales para modernizar la infraestructura y ofrecer un servicio más confiable.
Un programa en funcionamiento mientras continúa la batalla legal
El aniversario del programa coincide con un momento clave en los tribunales. La MTA y la administración federal esperan una decisión de un juez federal sobre el futuro del cobro por congestión. Las audiencias orales están programadas para el 28 de enero, según reportó Bloomberg.
La disputa legal comenzó cuando el Departamento de Transporte federal revocó la autorización necesaria para operar el sistema. El presidente Donald Trump había fijado como fecha límite el 18 de marzo de 2025 para poner fin al programa, pero esa fecha pasó sin cambios, con Hochul y la MTA reiterando que los peajes continuarían activos.
En un intento por presionar a la ciudad, el secretario del DOT, Sean Duffy, amenazó con retener fondos para proyectos viales federales si el programa no se detenía.
Cómo funciona el cobro por congestión
Desde el 5 de enero de 2025, los conductores pagan $9 para ingresar a la zona tarifada durante las horas pico. El área abarca desde la Calle 60 hasta el extremo sur de Manhattan.
Impactos adicionales: calles más seguras y viajes más rápidos
Organizaciones defensoras de la movilidad urbana también han destacado los beneficios del programa. Según Sara Lind, directora ejecutiva de Open Plans, los efectos han sido “masivos y medibles”. Entre los datos que citó se encuentran:
- reducción del 8.6% en choques dentro de la zona
- disminución del 17% en quejas por ruido
- viajes más rápidos en túneles y puentes:
- Holland Tunnel: 51% más rápido
- Lincoln Tunnel: 25% más rápido
- Queensboro Bridge: 30% más rápido
- Queens Midtown Tunnel: 18% más rápido
Lind añadió que hay 11% menos autos ingresando diariamente al área, lo que, según ella, demuestra un avance hacia una ciudad que prioriza a las personas sobre los vehículos.
Llamado a ampliar las mejoras en movilidad urbana
Organizaciones y defensores del transporte instan a la gobernadora y al alcalde a aprovechar el impulso del programa para acelerar la creación de carriles exclusivos para autobuses, ampliar espacios peatonales y continuar transformando la movilidad urbana hacia un modelo más seguro y equitativo.
