Durante año y medio, pocos elementos del paisaje urbano han generado tanta conversación, fotografías y devoción espontánea como Dinosaur, la monumental paloma de aluminio creada por el artista Iván Argote. Con sus 4,9 metros de altura, instalada en el High Line Spur, la pieza se convirtió en un inesperado símbolo cultural, capaz de transformar la percepción cotidiana de un ave que, en Nueva York, suele ser vista como una simple molestia.
Ahora, la escultura se prepara para abandonar su pedestal a principios de abril, y el parque ha decidido despedirla con una celebración a la altura del fenómeno que generó.
Una fiesta para decir adiós
El 21 de marzo, el High Line organizará el evento “Adiós, Dinosaurio”, una jornada vespertina que marcará el cierre oficial de los 18 meses de exhibición de la obra. Entre las 12:00 y las 16:00, el Spur se convertirá en un espacio temático dedicado por completo a las palomas, con actividades pensadas para todas las edades y para todos los niveles de entusiasmo por estas aves.
La programación incluye música en vivo a cargo del DJ Tommy Sparks, talleres familiares distribuidos por el área y rondas de preguntas y respuestas para quienes se consideren ornitólogos aficionados o simplemente amantes de las palomas.
Un fenómeno cultural inesperado
En una ciudad donde las palomas suelen ser protagonistas de quejas y anécdotas urbanas, Dinosaur logró invertir la narrativa. La escultura inspiró fiestas, concursos de imitaciones, campañas en redes sociales y un flujo constante de visitantes que acudían a fotografiarse con la gigantesca ave. Para algunos, se convirtió en un ícono humorístico; para otros, en una figura entrañable que representaba la capacidad de Nueva York para transformar lo ordinario en extraordinario.
Su presencia generó incluso peticiones para que permaneciera de forma permanente en Chelsea, un gesto que evidencia el vínculo emocional que muchos desarrollaron con la obra.
Actividades especiales y participación del artista
La despedida contará con una sesión de bingo conducida por Miriam Abrahams, ganadora del peculiar concurso de imitaciones de palomas de la ciudad, quien entregará premios temáticos a los participantes. Además, Iván Argote estará presente para firmar pósteres de edición limitada en una tienda temporal de High Line Shop, donde también se ofrecerán diversos artículos inspirados en Dinosaur.
Los asistentes están invitados a acudir con vestimenta alusiva a palomas, una tradición que ha surgido de manera espontánea entre los seguidores de la escultura. Fotógrafos profesionales estarán disponibles para capturar retratos al pie de la obra, permitiendo a los visitantes llevarse un recuerdo de su encuentro final con la paloma gigante.
Acceso y disponibilidad
Las entradas para quienes confirmaron asistencia con anticipación ya se encuentran agotadas. Sin embargo, el High Line permitirá el acceso a visitantes sin reserva siempre que el aforo lo haga posible, por lo que aún existe la oportunidad de participar en esta despedida colectiva.
Un cierre que celebra el espíritu del High Line
La partida de Dinosaur marca el final de una etapa singular en la vida del High Line, un espacio que ha hecho de la interacción entre arte, ciudad y comunidad uno de sus sellos distintivos. La fiesta de despedida no solo honra a la escultura, sino también al público que la convirtió en un fenómeno cultural inesperado.
